Youtubers en Andorra

No conozco el mundo de los youtubers. Bueno, algunos sí: pasé buenos ratos viendo vídeos de Jaime Altozano sobre música, o de Rocío Vidal y José Luis Crespo sobre ciencia; excelentes. En este mundillo debe de haber de todo, seguro. ¿El Rubius? Por pura curiosidad, miré a ver qué ofrece el pollo ese que merezca la pena… Bueno, no es lo mío. Interés nulo; estilo deplorable. Nivel primario. ¿Impresión general? Tirando a repelente. Pero bueno, si tiene su público, allá él. No es mi tema.

Algunos youtubers han ganado buenos dineros y se van a residir a Andorra, eludiendo la hacienda española. No acabo de entender la campaña hostil que se monta en los medios de comunicación contra los youtubers en particular, cuando se sabe que esto no es nuevo en absoluto: muchos profesionales de muchos sectores que progresaron económicamente decidieron cotizar en otro país, es algo muy viejo.

Me llama la atención la casi unanimidad en las críticas indignadísimas de los gurús mediáticos, poniendo verdes a estos jóvenes empresarios. Están en su derecho, por supuesto. Pero percibo cierto tufillo a moralina que me escama. Me pregunto: ¿se está criticando la conculcación de algunas leyes? ¿Se está criticando la comisión de alguna falta, de algún delito? ¿O son críticas de contenido moral, o sea, de cómo se montan la vida algunos? Porque si es esto último, entramos en un terreno de lo más opinable.

Por lo que se sabe, estos youtubers han ganado sus dineros legítima y honradamente. No han robado ni engañado a nadie; han cumplido con Hacienda y lo han hecho todo en regla. El volumen de sus ganancias pertenece, por tanto, a los avatares de cualquier negocio legal: hay gente que, por habilidad, esfuerzo o pura chiripa, consigue ganar buenos cuartos. Esto sucede en muchos ámbitos empresariales. Nada nuevo. Desde luego, a mí no me van a sacar ni un céntimo, porque no soy consumidor de sus productos ni pienso serlo.

Por lo que se sabe también, los ciudadanos españoles tienen libertad para elegir residencia dentro de España o en otro país (depende de las capacidades de cada uno, claro está). Las razones para que alguien decida cambiar de residencia pueden ser muy variadas, aunque sin duda tienen que ver con planificaciones de vida y negocio, pero en todo caso está claro que no se conculca ninguna ley haciendo eso. Yo les puedo asegurar lo siguiente: las razones por las que alguien que no conozco se va a vivir a otro país, me importan un pepino. Es su vida.

Por tanto: si alguien gana dinero con un negocio legal y decide cambiar de residencia a otro país, no veo nada denunciable. Quien vea en ello algo denunciable, que lo denuncie ante la justicia, especificando qué leyes se conculcan; y si no se conculca ninguna, debería explicar qué leyes propone para que llegue a ser denunciable y punible.

Por consiguiente, si la campaña tertuliano-mediática carece de base jurídica, es que está basada en consideraciones de tipo moral e ideológico. Es comprensible. Hay quien piensa que lo que hacen esos youtubers está moralmente mal, que es un mal ejemplo y que deberían recapacitar para corregir su reprensible actitud. Sin embargo, parece que ellos consideran que han tomado libremente una decisión correcta, que afecta a algo tan personal como su planificación de vida. No creo que sean los únicos que toman decisiones que afectan a su plan de vida personal. Mi conclusión es que no entro a juzgar la moralidad de su decisión: no me interesan los cotilleos sobre la vida de los demás, y lo único que pido es que no me turben la mía.

Tengo entendido que esta gente ha estado cotizando a Hacienda todo el tiempo (claro: si no, estarían en la cárcel). Llegado un determinado momento, consideran que el régimen impositivo español es excesivo, y tras hacer los cálculos correspondientes, deciden elegir otro régimen impositivo. No está demostrado que se nieguen a pagar impuestos: más bien parece que no están de acuerdo con un determinado régimen fiscal que les obliga a pagar impuestos que consideran excesivos. A lo mejor, en eso coinciden con muchísimos ciudadanos (empresarios o no), que aun admitiendo la necesidad de pagar impuestos, consideran injusta la existencia de algunos de ellos, o ven abusivos otros. Porque no nos confundamos: una cosa es admitir la necesidad de tributar, y otra bien distinta es tener que estar de acuerdo con las características del régime tributario que nos toca, que puede ser muy criticable.

Se supone que el cambio de residencia implica la pérdida de algunas ventajas aquí y la ganancia de otras ventajas allá. Por tanto, un individuo que cambia de residencia toma una decisión libre basada en un cálculo de pros y contras. ¿Qué pasa, que todos esos gurús de la moralina no han hecho nunca cálculos de pros y contras basándose solo en el interés propio?

Dado que no se les puede denunciar como delincuentes, se les acusar de ser insolidarios, por dejar de pagar impuestos en España. Pero pagar impuestos no es una muestra de solidaridad, dado que es una obligación que te impone el Estado. No hay opción, salvo que quieras ir a la cárcel. Tendría algo de solidario si uno pagara la cantidad que decidiera, pero eso te lo marca el Estado sin casi margen de maniobra. Por otro lado, si cambias tu residencia a otro país, estás obligado a pagar los impuestos de ese otro Estado. De impuestos no te libras, aunque sean más ventajosos.

Los gurús que se tiran de los pelos ante la insolidaridad de esos youtubers, ¿están seguros de que todo el mundo ―incluidos ellos mismos― hacen siempre con sus ganancias cálculos de vida en función de la solidaridad? ¿Todo lo que hacen esos gurús está guiado por la solidaridad? ¿Qué pasa, que invierten su dinero, programan vacaciones, hacen viajes o compran casas o coches nunca pensando en su legítimo y exclusivo interés propio, y siempre cumpliendo con sus deberes solidarios? ¿Qué vida solidaria llevan multitud de artistas o deportistas que no solo han hecho mucho dinero, sino que son admirados por todos, incluidos los apóstoles de la solidaridad? Hacen cálculos de vida contrapesando pros y contras y deciden libremente, a riesgo de que alguien les pueda criticar sus decisiones desde un punto de vista moral. Entonces, ¿en qué se distingue eso de lo que hacen los youtubers? Si finalmente los youtubers concluyen que su actitud es equivocada, ellos mismos cambiarán su actitud. Y si el Estado finalmente concluye que lo que hacen no es legalmente admisible, ya se ocupará de legislar para evitarlo.

¿Y qué proponen los críticos moralistas? ¿Proponen acaso que el Estado tenga derecho de retención sobre aquellos que reúnan ganancias de cierto monto? ¿Y con qué criterios jurídicos o económicos se podría implantar ese derecho de retención? ¿Van a proponer que pierdan la nacionalidad española los que se van a residir en otro país bajo ciertas circunstancias?

Yo qué quieren que les diga… Pago mis impuestos. No me mareen, por favor.

Publicado por Ramón d'Andrés

Ciudadano de Oviedo (Asturias). Profesor de Humanidades. Ciudadanu d'Uviéu (Asturies). Profesor d'Humanidaes.

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